Según un informe de la UBA, las regiones Norte y Cuyo se destacaron como las mejor valoradas por combinar precios más accesibles, atractivos turísticos y un mayor nivel de bienestar en sus hospedajes
Cuando uno piensa en viajar por Argentina, suele imaginar paisajes que cortan la respiración, mesas compartidas y ciudades que laten sin pausa. Pero ¿qué ocurre cuando esas sensaciones se traducen en datos? Un estudio reciente del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el CONICET, tomó el pulso de la experiencia turística analizando más de 330.000 publicaciones del Argentina Travel Forum en TripAdvisor. El resultado es una historia rica en matices: hay certezas sobre la competitividad del país y pistas claras para mejorar servicios y gestionar expectativas.
Una mirada novedosa: ciencia de datos aplicada al viajero
Los investigadores Daniel Aromí, Paula Bonel y Martín Llada desarrollaron un relevamiento que funciona como una lupa sobre la experiencia extranjera. Mediante un modelo de inferencia de lenguaje natural en esquema zero-shot, pudieron mapear opiniones en torno a siete macrotemas y distribuirlas por cinco grandes zonas: Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Cuyo, el Litoral, el Norte y la Patagonia. Es, en verdad, una foto estructural que complementa —sin reemplazarlas— las encuestas tradicionales.
Buenos Aires: ecos y contrastes
La Ciudad de Buenos Aires emerge como la gran caja de resonancia: concentra el 73% de la conversación digital sobre Argentina. Esa centralidad es un activo innegable para la promoción del país, pero también revela tensiones. La Capital Federal queda por debajo del promedio del interior en limpieza, cordialidad del personal y exposición a la contaminación sonora, lo que sugiere que el volumen de visitantes y las exigencias de la hotelería urbana pueden erosionar la percepción del servicio.
El encanto del interior: Cuyo y el Norte brillan
Frente al bullicio porteño, el interior aparece como un refugio de atención y buen servicio. El Norte destaca por su esmero en la higiene y la calidez en la atención, mientras que Cuyo sobresale por la excelente localización de sus complejos y registra el nivel más bajo de saturación de visitantes (0,183), combinado con la valoración de atractivo más alta (0,887). Esa ecuación —bajo hacinamiento y alto atractivo— convierte a Cuyo en una de las joyas del mapa turístico argentino.
Accesibilidad y tensiones: precios, saturación y percepciones
En clave de costos y accesibilidad, el Norte se posiciona como la región más accesible, con el índice más bajo de “precio elevado” (0,130) y un desempeño sólido en infraestructura. En cambio, el Litoral aparece con mayores tensiones: combinaciones de percepción de precios altos y aglomeración de personas que requieren atención por parte de operadores y autoridades.
Qué valoran y qué se recomiendan los viajeros
Una buena noticia: la percepción general sobre si un destino “vale la pena visitar” supera 0,86 en todas las regiones, lo que confirma la altísima competitividad de Argentina. Además, los índices de “recomendación útil” superan 0,66 en todo el territorio, con picos en el Norte y Cuyo, donde la comunidad comparte intensamente tips prácticos. Por su parte, la Patagonia lidera las menciones sobre “consejos para ahorrar”, lo que se corresponde con su posicionamiento como plaza de alta gama, y concentra, junto con Buenos Aires, más alertas por posibles estafas.
Seguridad: una inquietud territorial y multifacética
Un hallazgo que conviene interpretar con cuidado es el foco en seguridad que aparece en el Litoral. Con un indicador de 0,343, la región registra mayores consultas vinculadas a viajes seguros. Según la indagación cualitativa del IIEP, estas inquietudes no siempre remiten al delito urbano: muchas se vinculan a resguardos sanitarios y a dudas sobre las complejas regulaciones en pasos fronterizos fluviales y terrestres típicos de la zona.
Metodología y alcance: una foto estructural
Los autores aclaran que las métricas representan la probabilidad e intensidad con la que un tema emerge en foros y no un porcentaje lineal de satisfacción. Al ser un análisis transversal acumulado, no incorpora fluctuaciones cambiarias recientes ni la estacionalidad de algunos destinos, pero ofrece una fotografía estructural esencial para planificar políticas y estrategias de promoción.
Conclusión: reputación digital y oportunidades
En un mundo donde la reputación digital moldea decisiones de viaje, el informe del IIEP y la UBA aporta una herramienta poderosa para entender qué busca, qué celebra y qué necesita mejorar el turismo que recorre nuestras calles y paisajes. La narrativa que surge es positiva: Argentina conserva un atractivo formidable, con regiones que ya se destacan por su calidad de servicio y otras que muestran áreas claras de mejora. La invitación final es a escuchar esas 330.000 voces y transformar sus aprendizajes en acciones concretas que potencien la experiencia del visitante.
