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Hoy habrá sentencia en el juicio contra “La Cabezona” Gómez

“Yo vendía ropa, no iba a estar (trabajando) en una oficina con mis antecedentes”, indicó ayer Nilda Griselda “Cabezona” Gómez ante el tribunal, luego de que se terminara de reproducir las escuchas telefónicas aportadas por el fiscal federal Pablo Camuña.

Gómez está acusada de liderar a una banda narcocriminal integrada por, al menos, otras nueve personas. El lunes, su ex pareja, Eduardo Ernesto “Galo” Soria declaró acerca de algunos bienes patrimoniales, por lo que “La Cabezona”, pidió aclarar algunas cuestiones.

“El departamento que tengo es herencia de mi primer matrimonio con José Amado Ale, y lo que tengo en Villa 9 de Julio es por una segunda unión con Jorge Rubén Ríos. Ahí tengo un galpón que alquilo para fiestas”, reconoció.

“Las joyas que tengo son bienes de familia y también me las habían secuestrado y devuelto anteriormente por otra causa. Tengo otras que me regaló Soria, y otras que compré con el fruto de mi trabajo”, resaltó Gómez, quien además resumió: “Soria me mantenía”.

Según su testimonio, el joven la ayudaba a pesar de que no vivía con ella. “Lo hacía porque veía la situación de mi hija, que padecía muchos problemas de salud”, añadió desde el banquillo.

Manifestó tener tarjeta azul de la Dodge RAM de su hijo y del Mini Cooper de Soria, ya que a veces requería de los vehículos para transportar a su hija. “Soria dejaba su auto en la cochera de mi departamento y yo lo veía una o dos veces a la semana porque él se dedica a la venta de pollos en una carnicería”, enfatizó.

Reconoció también poseer una camioneta Dodge F100 y una Trafic, y por último volvió a hacer hincapié en sus bienes personales. “A mí no me han encontrado estupefacientes, y repito que los bienes que tengo son de familia, yo ya los tenía, no los compré en ese entonces”, reiteró.

Ayuda

Eduardo Ernesto Soria, ex pareja de Nilda Gómez, había dicho que colaboraba con la economía de la principal imputada.

“Obvio que yo ayudaba a Nilda, en todo, no sólo económicamente, si ella era mi pareja. Ayudé con comida, a veces necesitaba que la lleve al médico, etcétera. En el tiempo en que yo trabajaba, ella se dedicaba a su hija”, señaló el lunes, ante las preguntas del fiscal Camuña.

El joven dijo ser propietario del Mini Cooper que se había secuestrado durante el allanamiento en el departamento de Junín 471, donde se detuvo a “La Cabezona”. “Lo compré con mis ahorros y en cuotas. Es usado”, declaró ante la consulta del fiscal, quien entonces le preguntó sobre su ocupación y sus ganancias. “Tengo una pollería-carnicería en Villa 9 de Julio que factura $ 20.000 al día en promedio, pueden ser $ 30.000 los fines de semana”, respondió Soria.

Luego de interrogarlo sobre otros puntos de interés para la causa, Camuña volvió al tema del vehículo, y quiso saber a qué precio había adquirido Soria el auto de alta gama. “En ese tiempo (2015) me recibieron una BMW X1 que tenía y pagué el resto en cuotas. Eran $ 200.000 y algo creo… no recuerdo si pesos o dólares”, contestó. Luego añadió: “yo ahorro, si se ponen a ver lo que hago van a ver que trabajo todo el día, son las 2 de la mañana y sigo en mi comercio”.

Soria aclaró que conoce a Gómez desde hace ocho años, pero que solo convivió dos con ella. Dijo también que no vivía en el departamento de ella, pero que sí se quedaba a dormir algunas veces.

A pesar de su relación con “La Cabezona”, dijo desconocer la actividad laboral de su ex pareja. “Trabajaba por mi lado, no sé a qué se dedicaba ella porque la veía de noche. Vivía y no vivía allí (Junín 471)”, indicó.

Ayer finalizó la presentación de pruebas, hoy se desarrollarán los alegatos y el tribunal resolverá la situación de los acusados de integrar una asociación ilícita vinculada con la venta de estupefacientes. (Producción periodística: Santiago Re)

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