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Amassando

Bajo el lema de “Nueva Mayoría”, el congreso del Frente Renovador ratificó el liderazgo y la candidatura presidencial de Sergio Massa y le delegó facultades para realizar “gestiones y acuerdos que sean necesarios y oportunos para construir una coalición opositora que pueda ganarle a (Mauricio) Macri y ser alternativa de gobierno”. De esta manera el massismo comenzó a alejarse de la postura “conciliadora” de Alternativa Federal con el Gobierno y abrió la puerta para una negociación con el kirchnerismo en busca de un armado opositor para enfrentar a Cambiemos en octubre. “Yo estoy para liderar, si me toca liderar, pero también para empujar el carro desde donde sea, porque tenemos la responsabilidad de construir nuestra patria”, afirmó Massa en el cierre del congreso en Parque Norte. Cerca del ex intendente de Tigre celebraron los múltiples llamados de gobernadores y jefes comunales peronistas para respaldar el “gesto” de Massa. “Nosotros ya hicimos lo que teníamos que hacer, ahora le toca mover a ellos”, afirmaron  armadores del massismo que ahora esperan que desde el kirchnerismo se tiendan los puentes para una negociación.

“Somos conscientes de que la mayoría no es suficiente, que hay que generar una nueva, grande y ganadora, hay que ampliar esta coalición opositora. Comparto que Argentina necesita una coalición amplia, diversa, generosa, que ponga las ideas y el programa de gobierno por encima de los nombres”, aseguró Massa ante los dirigentes y la militancia renovadora dando una pista de la posibilidad de acordar con el peronismo.

“Les pedimos a todos aquellos que quieren construir, que no caigamos en la trampa del debate de nombres”, continuó Massa y propuso: “Las fórmulas no son solo nombres, el secreto es construir una coalición amplia y federal. Juntos vamos a terminar con este gobierno de pocos y para pocos”.

Una vez que finalizó el congreso en el entorno del ex jefe de gabinete celebraron las repercusiones de la decisión. “Estallaron los teléfonos”, dijo a PáginaI12 uno de los armadores massistas. Aseguran que los llamados fueron de gobernadores e intendentes peronistas que saludaron el “gesto” de Massa. “Quiero pedirles con mucha humildad a todos los dirigentes opositores que por un instante abandonen la vanidad y piensen en el país que queremos construir”, había dicho en su discurso.

Las puertas quedaron abiertas a un diálogo con el kirchnerismo. Una instancia por la que también venían bregando no pocos renovadores.

De esta manera, la “tercera vía” por ahora quedó relegada. Los renovadores consideran que Alternativa Federal “se pinchó”. Para el massismo, el alejamiento de Roberto Lavagna, que podría ser candidato de un frente más chico con radicales díscolos, socialistas y el GEN, comenzó a vaciar el espacio. “La muerte de (José Manuel) De la Sota para nosotros fue un golpe muy grande”, admiten cerca de Massa. La relación con el cordobés Juan Schiaretti nunca fue la misma que con “el Gallego”, reconocen. Tampoco le cayó en gracia que mientras Massa endurecía su discurso contra Macri, sus “compañeros” de la ya devaluada Alternativa Federal acudían a hablar con el Presidente.

Afirman que Massa “está convencido” de la necesidad de ponerle punto final a la experiencia de Cambiemos y en construir un gran unidad opositora para vencerlos. Una idea que comenzó -sostienen en su entorno- hace un año atrás, cuando Massa comenzó a recorrer el país nuevamente como candidato presidencial. Varios gobernadores le abrieron las puertas de su territorio, pero con una advertencia política: “Nuestro límite es Macri”.

Eso se notó cuando el líder renovador le había apuntado con dureza al “fracaso del gobierno macrista. “Nuestra decisión es transformar esa mayoría de argentinos que quieren un nuevo gobierno en una mayoría política para construir ese cambio de gobierno, tenemos que transformar ese enojo en votos de esperanza, el sufrimiento en participación de la gente, el miedo y la esperanza en la construcción en una mayoría arrolladora que le ponga final a estos cuatro años de fracaso de Macri”, insistió.

El primer punto del documento final del Congreso se pronunció en el mismo sentido: “El gobierno de Macri es el máximo responsable de la profunda y grave crisis que estamos atravesando. Que sus decisiones y políticas demolieron el bienestar de la clase media y trabajadora argentina que han provocado más pobreza, más desempleo, más inflación y más deuda”.

El texto, que no fue redactado de apuro, reflejó las posturas de los referentes y dirigentes renovadores habían anticipado antes de exponerlas en Parque Norte. La mayoría describió las penurias que sufren sectores medios y trabajadores en distintos puntos del país por la crisis provocada por Cambiemos.

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